XIX Congreso – Filosofía de la Educación

Coordinadores de Área:

Mtro. Eduardo Sarmiento Gutiérrez; Dr. Rolando Picos Bovio.

La pregunta sobre los fines de la filosofía se encuentra fuertemente enraizada con su naturaleza educativa. En un sentido general, la filosofía no sólo es o representa sólo el deseo o amor por el conocimiento, sino, y sobre todo, la necesidad de compartirlo: una tarea de creativa realización humana. La filosofía es una propedéutica del aprendizaje que permite, como señala Dewey, la renovación de la sociedad y la transformación de la subjetividad humana. La filosofía es cambio y continuidad que se construye a través de la palabra: mediación hermenéutica que genera sentido vital.

En el contexto de las vicisitudes de la sociedad y la cultura del siglo XXI resulta pertinente no sólo preguntar cuál es el lugar de la filosofía en la educación, sino además interrogarse, a propósito de los debates que ello suscita, cuál es la naturaleza misma de la filosofía de la educación y dónde radica su campo problematizador.

Una reflexión filosófica sobre la educación, como señala Cullén, se propone una crítica de las razones de educar, que no ignora sus redes semánticas, sus campos interrogativos y sus condicionamientos históricos. Reflexionar filosóficamente sobre la educación implica, al mismo tiempo, un pensamiento crítico, cuestionador de fundamentos y legitimaciones desde el interior mismo del campo educativo y, en particular de las prácticas político-educativas que legitima. En el entendido que la educación representa una antropogénesis, la filosofía de la educación cobra una relevancia teórico-práctica de primer orden.

Desde la trinchera formativa, aquella que tiene que ver con el campo de la práctica docente, la educación aparece como una realidad ambivalente, paradójica, problemática y compleja, marcada por los criterios de practicidad y acción inmediata, que ilustran las dificultades de la síntesis entre teoría y práctica que supone el desarrollo de un pensamiento reflexivo. El problema de la enseñanza y didáctica de la filosofía, por consiguiente, se renueva mediante presupuestos que van desde el valor de la filosofía en sí hasta el filosofar mismo; de las múltiples metodologías hasta las herramientas didácticas para su enseñanza; de su justificación en los programas de diferentes niveles educativos hasta su vinculación real con la sociedad; de la transmisión de contenidos filosóficos dentro del aula hasta su expresión en diferentes escenarios de la sociedad. En suma: la reflexión filosófica sobre la educación posibilita el fortalecimiento teórico y práctico del binomio filosofía-sociedad.

El dinamismo del presente en que se piensa lo educativo marca una ruptura con la tradición teleológica/axiológica que fijaba como función primordial de la filosofía de la educación el establecimiento de los fines y los valores de la educación. Contrario sensu: en el área de Filosofía de la Educación convocamos a la discusión de los nuevos sentidos, las nuevas prácticas y escenarios que expresan los fines de lo educativo en su presencialidad y materialidad.

La forma de organización del área permite la participación en el XIX Congreso Internacional de Filosofía: “Mundo · Pensamiento · Acción”, a través de coloquios específicos, ponencias libres o temáticas que aborden los diferentes aspectos de la educación bajo la óptica de la filosofía y las humanidades en su conjunto.

Programa Preliminar:

Educación, Adolescencia, Práctica (mesas)

Correo de contacto:  filosofiadelaeducacion18@gmail.com